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miércoles, 20 de julio de 2016

Está en nuestras manos


Empecé a buscar cuál era el denominador común en todas las teorías que sentía como certeras. ¿Qué era lo que había en ellas que me encandilaba? En primer lugar al leer o escucharlas,  mi sensación era de recuerdo de algo que ya sabía. Era una sensación muy nítida y me producía gran tranquilidad. La intención de todas esas teorías que hice "mías" estaba y está centrada en contribuir a la evolución del ser humano como individuo, como raza y más allá. Han estudiado muchísimo y seriamente y lo comparten por si nos sirve de ayuda en nuestro particular camino. Saben/sienten que nuestro maestro no puede ser otro que nosotros mismos y que no basta con adquirir conocimientos porque es a través de la experiencia como podremos convertirlos en sabiduría. Explican que no necesitamos ningún intermediario externo para conectar con nuestra esencia divina o con La Fuente, El Creador, Dios o el nombre que cada uno le ponga. Conocen al "enemigo externo" a las mil maravillas pero no malgastan su energía con él sino que siguen con su trabajo en sí mismos y de servicio a La Humanidad.  Y saben/sienten que el camino para nuestra evolución pasa por hacernos responsables de nuestra vida, de cada una de nuestras elecciones y decisiones. Así que nos explican cómo transformar nuestro pasado en lecciones aprendidas y cómo se crea la vida y La Vida para que si queremos, empecemos a ser conscientes y controlar de verdad la nuestra.
Este es un camino individual, que se hace desde adentro.Pero uno a uno iremos sumando y consiguiendo entre todos el cambio en la Humanidad.

Cada uno en el lugar en que se encuentre, con sus particulares circunstancias y posibilidades, en su vida cotidiana. No se trata de hacer grandes cosas o sí, solo tú lo sabes. Se trata de que enciendas el interrupor de Tu Luz, paso a paso, a tu paso. Lo primero que tenemos que hacer es dejar el sitio libre para que la luz pueda avanzar, borrando la oscuridad generada por todos los miedos escondidos o disimulados. Miedos que nos han inculcado a través de una manipulación que está sustentada en unos paradigmas llenos de dogmas que no son nuestros pero que hemos acatado como si lo fueran. Creo que está más que demostrado que no funcionan, que están obsoletos. No tenemos más que mirar el mundo para comprobarlo. El miedo nos mantiene en el pasado porque nos impide avanzar. Y en general nos sentimos incapaces de vencerlo porque hemos entregado nuestro poder sin cuestionarnos a quién se lo hemos entregado. Creo que al menos nos debería pertubar darnos cuenta que se lo hemos dado a otros, siempre algo o alguien externo elige y decide por nosotros y lo hace con la suficiente habilidad para que creamos que somos nosotros los que hemos elegido y decidido. Eso sí que nos debería dar "miedo"
Tenemos miedo a la soledad, a lo desconocido, a lo que piensen de nostros, a no ser válidos, a no despertar interés, a ser excluídos, al cambio, a lo desconocido, a perder o a ganar, al fracaso o al éxito, a los problemas, a la enfermedad, a ser traicionados, a la verdad o a la mentira, a la pobreza, a actuar como en verdad nos gustaría, a expresar nuestros pensamientos y sentimientos, a no ser amados o a no ser capaces de amar, etc. cada uno tenemos los nuestros.
Pero todo esto puede cambiar. Tenemos que empezar a creer y confiar en nosotros. Podemos hacerlo porque  tenemos todo lo necesario en nuestro interior para ser verdaderamente felices, para que el amor y la alegría ocupen nuestro corazón. Y no estamos solos, tenemos ayuda, pero para recibirla tenemos que empezar a caminar. Es unicamente una decisión que precisa que tengas fe en tí, una intención clara, un objetivo y  la voluntad para llevarlo a cabo.

Un abrazo desde el corazón.

domingo, 17 de julio de 2016

Encontrando las primeras piezas del puzzle

Hacia mediados del año 2013, llegó a mí un video que tenía relación con todo esto que os cuento, hablaba de nuestra separación de la fuente, dios,o como lo queráis llamar, hablaba de nuestro poder personal y hablaba de una nueva tierra. Me intrigó porque resonó conmigo, y empecé a buscar información sin en verdad saber muy bien qué estaba buscando, pero me llamaba tanto la atención que dejé de pintar para pasarme todas las horas del día viendo videos, conferencias y leyendo libros y artículos de blogs. Los videos y conferencias hablaban del significado de la conocida fecha del 21 de diciembre del año 2012,  del fin de los tiempos, de la nueva energía y de cómo nos podía afectar. Hablaban de las grandes preguntas de siempre, ¿quiénes somos?,¿de dónde venimos? ¿para qué estamos aquí?, etc., del despertar, de una nueva humanidad en esa nueva tierra, de que somos energía, de dimensiones, densidades y vibración energética, de nuestro poder interior, del origen del universo y del hombre, de mundos simultáneos, del tiempo lineal y del no tiempo, de aborígenes y su unión con la tierra, de culturas ancestrales y su conexión con mundos superiores, de ángeles y demonios, de extraterrestres, de la reencarnación, de sistemas de control de masas, del nuevo orden mundial, etc. y una lista interminable de cursos y nuevas terapias, que pretendían ayudar a que nuestro valioso ser resurgiera como el ave fénix.
 Como es lógico podéis imaginar que cada persona daba su opinión respecto al tema que trataba, así que empecé a descartar todo aquello que sin saber por qué me chirriaba y a quedarme con lo que me resonaba. Cada día me sentía más "abducida" por el "tema". Tenía la certeza de que algo estaba pasando en el mundo y de que era bueno. Todo había empezado a cambiar conmigo incluída y me sentía muy excitada con el descubrimiento. También iban pasando por mí  libros y artículos de magia, alquimia, de escuelas de misterio, de canalizadores, libros de metafísica que explicaban quiénes somos y lo que eso significa, de científicos de vanguardia que enfrascados en la física cuántica desmantelaban los antiguas paradigmas, biólogos celulares que aseguraban que no éramos víctimas de nuestro ADN, médicos occidentales que empezaban a contemplar o tenían la certeza de que nuestras enfermedades eran un efecto de nuestros desequilibrios mentales y/o emocionales y un largo etc.
 Hice lo mismo que con los videos, descarté y seleccioné.
 En principio no fuí capaz de elaborar una síntesis con toda esa información. Pero lo que mi corazón me decía una y otra vez era que todo el universo estaba confabulado para que pudiéramos empezar a despertarnos de un sueño en el que estamos inmersos. Un sueño dominado por el miedo y dónde habíamos entregado nuestro poder a "agentes externos", donde "nuestras" creencias no eran nuestras, ni nuestros gustos ni nuestros empeños. Donde utilizamos infinidad de máscaras que ocultan nuestro corazón. Un sueño de enfrentamientos y competición. En ese sueño todo estaba manipulado para impedir que se nos ocurriera Ser quién en verdad somos y podemos ser.

Sentí que  había llegado la hora de saber que "vivimos" dormidos y empezar a despertarnos. Eso era lo que significaba "el fin de los tiempos" que anunciaron Los Mayas. Era un nuevo ciclo que nos daba la oportunidad de saber quiénes somos en nuestra singularidad y que al sumarnos, daría como resultado  La Nueva Humanidad. Que el mundo real era un mundo de amor, paz, alegría, sabiduría, voluntad, cooperación, compasión y había una Nueva Tierra para ese mundo.
Cada uno de nosotros podía elegir formar parte de él.
Muchas cosas empezaron a cuadrar y pude colocar las primeras piezas de mi puzzle.
Sabía que era un camino sin fin, emocionante y bello y comencé a dar  mis primeros pasos. Desde entonces es el motivo de mi existencia.

miércoles, 13 de julio de 2016

Intermedio

 Después de aquel suceso que os contaba en la entrada anterior, seguí con mi vida de siempre, pintaba(era pintora) de lunes a domingo, de vez en cuando salía con amigos y paseaba a mi perro tres veces al día. Pero algo en mí había cambiado, no os voy a decir que aquel sentimiento de plenitud  se instaló en mí de forma permanente porque no sería verdad, era intermitente, pero una nueva puerta se había abierto y quería averiguar de qué se trataba porque no quería que se cerrara. Empecé a pensar que mi vida iba a cambiar, pero siempre me imaginaba que ese cambio se produciría porque las circunstancias cambiarían. Por ejemplo me imaginada que en mi carrera como pintora aparecería un éxito inesperado, o que tal vez vendrían a comprarme muchos cuadros o que conocería a personas maravillosas, etc. Nunca se me pasaba por la cabeza que el cambio se produciría en mi interior. Así que el tiempo pasaba y nada nuevo sucedía.

 Creo que debería aclararos que mi vida en aquel momento era bastante "feliz", mi salud era buena, tenía pocos pero buenos amigos y sobre todo la mayoría del tiempo me dedicaba a mis cuadros porque para mí era una necesidad. Sentía "ese medio artístico" como algo inseparable de mí  y la sensación cuando trabajaba en ellos era de plenitud absoluta. Estaba sola conmigo y avanzaba. Inventaba mis técnicas para poder expresar aquello que yo era y que no sabía que lo era pero lo intuía. Sabía que podía acceder a algo inmenso, a eso que no tiene palabras, a lo que sabes infinito, a la parte divina que tenemos dentro. Quería averiguar y la inspiración a veces me acompañaba para poder hacerlo La mayoría del tiempo accionaba, es decir, era consciente, estaba presente. Así que la mayoría del tiempo mi verdadero Ser, en la medida en que me conectaba con él, era el que pintaba.(eso lo se ahora, en aquel entonces era inconsciente de ese fundamental "matiz"). Pero lo que si sabía en aquel entonces, era que mi equilibrio interior, mi paz y también mi "felicidad" se la debía al hecho de ser fiel a mi necesidad de pintar.

 Pero todo eso era un compartimento estanco. "Creía" que solo a través de un medio artístico era posible que la inspiración apareciera y como consecuencia era imposible acceder a lo "deconocido" por otros medios. Y por lo tanto, también como consecuencia,  no asocié hasta bastantes meses más tarde,  el sentimiento de plenitud que se creó en mi paseo con el que sentía cuando pintaba.
Y volvieron a aparecer preguntas, ¿Por qué tardé tanto en asociarlos? ¿qué tenían en común la plenitud de ambas situaciones?: ¿qué era lo que realmente la provocaba?
Lo que tenían en común ambas situaciones era que las dos sucedían en un "territorio" distinto al habitual. Era como un mundo paralelo en el que no existía la posibilidad de percibir algo negativo porque no lo había ni dentro ni fuera,  era un mundo de acción del corazón, de alegría, era un mundo de verdadera belleza y pleno. ¿Qué es lo hacía que ese mundo apareciera? ¿por qué no podíamos vivir siempre en él?
En mi opinión sentirme plena es cuando no necesitas nada más que lo que sientes en ese momento porque lo que sientes tiene "todo" dentro, no falta nada, amas todo porque eres todo y por eso te invade la felicidad. Es como cuando estás enamorado.
¿Tal vez lo que provocaba el sentimiento de plenitud era el amor?. Creo que todos sabemos la respuesta. Pero¿qué es El Amor?.
Me di cuenta que pintar, sentirme enamorada y mi unión con La Naturaleza, compartían  el mismo "territorio" y que el sujeto que accionaba en el, siempre era el mismo, era mi verdadero Ser y que lo que hacía en los tres casos era Amar y que amar significaba Ser él mismo en cada acción que realizaba. Y también me di cuenta que unicamente accionaba en ese "territorio", en ese mundo paralelo donde reinaba el corazón, nunca se salía de él. Era su mundo y su mundo era Ël
¿Entonces qué era mi mundo habitual y quién actuaba en él?