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domingo, 9 de octubre de 2016

Ir creando Nuestro Lienzo

En la entrada anterior, "¿Dónde encontramos Arte?", decíamos:
"Estoy entendiendo el Arte Verdadero, como "aquello" expresado por el hombre, que trascendiendo la personalidad humana y lo aparente, refleja algo o mucho de la verdadera esencia del ser humano, "aquello" que es propio de la naturaleza del Ser,..."
Y en otro párrafo:"... Así que de la misma manera que la obra de Arte, lo es en la medida que consigue reflejar esa esencia,  cualquier obra o acto del ser humano que la refleje, también  lo sería, porque al igual que la obra de Arte, estaría expresando y reflejando nuestro ser trascendente. No depende del medio de expresión utilizado."

Todo Arte Verdadero contiene la Belleza y el Amor que su creador tenía en sí mismo y supo expresar cuando la creó.
Y todos podemos expresar esa Belleza y Amor porque sencillamente es lo que en verdad Somos y lo podemos comprobar de la manera siguiente:

En la contemplación de una obra de Arte Verdadero, donde La Belleza disuelve y traspasa la apariencia y nos inunda con el amor que desprende, nuestro espíritu se enciende y nos succiona, tal vez por unos segundos o por toda la vida, pero nos secuestra en un instante inmóvil, que pertenecen a un mundo donde no hay antes ni después, donde nuestra personalidad, identificada con esa emoción de Amor,  se siente reflejada plena, desbordante y apasionada, en fusión con nuestro espíritu.
Esa emoción que trasciende el tiempo y la dualidad, ese sentir de amor, de paz, de plenitud, que parece mudarse e instalarse en nuestra alma, es ese Ser nuestro gritándonos su existencia.

Cada uno de nosotros seguro que ha sentido algo similar en algún o muchos momentos de su vida.
La música, la poesía, pinturas, esculturas...y no solo las obras realizadas con nuestros medios artísticos, también la naturaleza,  un ser humano, un pensamiento, una lectura, una conversación, una inspiración, etc, nos pueden haber transportado ahí, porque también son obras de Arte, también hay en ellos ha sido expresada esa esencia que trasciende...
Hemos podido generar ese elevado sentir en nosotros, en este caso motivado por algo que existe en nuestro entorno y unirnos con ello en su contemplación, porque Somos ese sentir inexplicable, si no lo tuviéramos dentro, si no lo fuéramos, no podríamos ser conscientes de ello en ninguna circunstancia.

Y eso quiere decir que todo contemplador que ha llegado a ese singular y elevado sentir, es o puede ser a su vez un hacedor de Belleza y Amor con el natural hecho de expresar su verdadero sí mismo, en cualquiera de sus acciones.


Se trata de ver la Vida como un lienzo en blanco, a nosotros como los artistas que lo vamos a pintar, y a nuestras acciones como los pinceles y pinturas de colores que vamos a utilizar para crear la obra. La teoría es así de sencilla.
Y la práctica no es tan complicada como muchos piensan.(Podeis ver  "¿Creemos que es difícil? Pues entonces lo será".)
Para empezar tenemos con nosotros todo lo necesario, la vida, nuestros sentimientos y nuestras acciones para expresarlos, y para seguir  tenemos que considerar si realmente queremos ser esos creadores. Si queremos serlo, únicamente precisamos de nuestra voluntad para ponernos a ello.
Es cuestión de práctica. Al igual que si queremos expresarnos a través de la música, pintura, etc, tenemos que entrenar para aprender a hacerlo, para aprender a expresar quienes verdaderente Somos a través de nuestros actos, también.

Es como si cada suceso, cada día de nuestra vida, fuera una parte de ese gran lienzo e intentáramos pintarlo con gran dedicación, intentando que cada pincelada fuera nuestra, descubriendo cada día un poco más de nosotros, reflejado en cada una de ellas.
Y para ir consiguiéndolo, tenemos, como ya hemos comentado otras veces, que ir desapareciendo de nosotros, todo aquello, que sin ser nuestro, tenemos incrustado como si lo fuera, impidiendo que nuestro verdadera luz, forma y color surjan en nuestras expresiones.
Lo que nos hace darnos cuenta que estamos pintando Nuestro Lienzo, es la paz, felicidad, que sentimos al hacerlo. Y creo que eso también lo hemos podido comprobar todos. Nos sentimos bien en la medida en que estamos alineados con nuestro verdadero Ser y actuamos conscientemente en coherencia con él. A más alineación y coherencia, más paz y felicidad. Nuestro Ser siempre trasciende la razón. Es un sentir. Por eso sus expresiones se comprenden y "se fabrican", desde y con el corazón. Un corazón libre, colocado en el instante presente.

Si intentamos cada día, a nuestro paso y en las circunstancias que estemos, hacer esto, conseguiremos ir siendo esos artistas verdaderos que somos, y nuestros pensamientos, palabras y acciones, irán siendo reflejo de ello. Crearemos un lienzo capaz de irradiar Belleza, Amor.. No hay límite en esto porque nuestra esencia es ilimitada. El límite como sabemos, lo ponemos nosotros o dejamos que nos lo pongan otros.

De modo que dicho lo anterior, en mi opinión,  podemos considerar el intento de hacer Arte Verdadero, que es nuestro Amor y nuestra Belleza expresados, como el medio primordial para poder conocer quiénes somos y serlo.

Un abrazo desde el corazón

domingo, 11 de septiembre de 2016

El Yo observador ¿Quién es o puede ser?


Considerar al "yo observador" como una herramienta más en el camino de Ser, me parece menospreciarlo.
Es una herramienta que en el principio de su uso puede parecer como tal, pero que si adentramos en ella, vemos que nos puede llevar a situarnos en la consciencia de la esencia misma de Ser.
Su uso continuado y profundo, nos permite llegar a sentir la respuesta a la pregunta por excelencia que contiene todas las respuestas ¿Quién Soy?
En mi opinión el acudir a "esa herramienta" y utilizarla en todo su potencial es la manera más directa y sencilla de llegar a ese estado de Felicidad, que es propio, entre otros, de nuestro Ser.

También creo, o al menos ha sido mi caso, que para utilizarla en ese sentido profundo, ayuda el haber llegado a la consciencia en gran medida si no en totalidad, de que lo que hasta un momento creíamos que era nuestra  personalidad, no era más que una suma de yoes irreales  identificados con "cosas" externas a nosotros mismos, resultando nuestras personalidades condicionadas al movimiento, fluctuación y no permanencia de esas cosas externas. Por lo que nuestro  poder y gobierno siempre estaban en manos de cómo acontecían las relaciones con  personas, cosas, sucesos, y  de lo que nuestros yoes suplantadores pensaban, creían o sentían.

Así que en primer término el yo observador nos ayuda, como hemos visto en anteriores entradas, en la instropección para discernir lo genuino de lo postizo, como también a ir más allá de lo que percibimos con nuestros sentidos físicos, en la contemplación trascendente de lo "real" o imaginado.  También lo podemos utilizar  para darnos cuenta de nuestros pensamientos y emociones sin juzgarlos, dejando que fluyan, que sean y poder trascenderlos.



Pero yendo más allá, el Yo observador nos lleva a saber quiénes somos. Lo hace mostrándonos lo que no somos.  Va descartando todo lo externo, todo lo que "fabricamos" hasta llegar al verdadero autor de nosotros mismos.

Todo lo que podemos observar es externo a nosotros, así que es algo que no es nosotros.
Solemos creer que somos nuestro cuerpo, o lo que pensamos, o lo que sentimos, o lo que hacemos, lo que hablamos, lo que estudiamos, etc. Por eso para describirnos a nosotros mismos tenemos que ennumerar características, gustos, tendencias, etc.  Pero nada de eso es nuestro Yo real.. Nuestro Yo real sigue Siendo sin nuestro cuerpo, sin nuestros pensamientos, sin nuestras emociones, sin lo que vivimos, sin lo que nos gusta, sin lo que creemos, etc.  Si hablamos en relación a nuestros pensamientos, nuestro Yo real sería La Consciencia/energía que crea la mente para que el pensador piense.
Por ejemplo: podemos con nuestros pensamientos, como podríamos hacer con cualquier objeto material que observemos, analizarlos, juzgarlos, cambiarlos, olvidarlos, disfrutarlos, desecharlos, etc..la única diferencia con un objeto físico, es que son invisibles porque pertenecen a una dimensión más elevada que la física.

Creo que en general podemos estar de acuerdo en que nuestra mente crea los pensamientos y por lo tanto no Somos lo que pensamos. Entonces podemos decir, bien, entonces  yo soy el que piensa, soy mi mente,  pero si nos fijamos, también podemos observar la mente y al yo pensador identificado con ella. Lo podemos observar y  calificar, podemos ser un pensador reflexivo, impaciente, ordenado, atolondrado, dependiente, lo podemos cambiar, lo podemos controlar.
Este yo pensador es también el que nos ayuda en nuestro camino de Ser como hemos visto en otras entradas, porque nos hace analizar, discernir, elegir, etc. pero tampoco es Nuestro Ser, porque hay otro sujeto que es anterior a ese pensador y que lo puede observar.

Si pensamos en este sujeto que observa al pensador, como al que siente, al que oye o habla, etc., nos damos cuenta que nos quedamos parados en él, no podemos percibir que hace algo, ni que hable, ni que piense. En principio únicamente percibimos que es y que está,  porque a este sujeto  no lo  puedes observar, ni analizar, ni ver, es el testigo inmutable, indefinible y omnipresente.  Vive fuera del espacio y el tiempo. Es el que siempre ha estado, está y estará(desde nuestra perspectiva de tiempo lineal).
Ese es nuestro Yo esencial. Cuando somos conscientes de él,  podemos decir que ya somos conscientes de nosotros mismos, de nuestro Ser. Hemos entrado en contacto con el Testigo. El paso siguiente sería vivir desde Él. Para eso, como hemos ido viendo en otras entradas, tenemos que ir identificándonos con Él,  nuestra esencia. Podéis ver para más aclaración, El Amor de nuestra esencia

Resumiendo, este Yo Observador, El Testigo, nos va desidentificando de la materia física, de nuestras emociones, de nuestros pensamientos, y nos va elevando a nuestro espíritu, comenzando a "colocar" nuestra consciencia en compañía de los sentimientos puros del amor incondicional, que cargados con  una energía neutral,  nos sacan de la dualidad, pudiendo llegar a hacernos sentir uno con lo que observamos, de manera que ya no habría separación, el Testigo ya no ve, es uno con lo que ve, llegando a fusionarse con Todo Lo Que Es.
Resultando como alguien expresó (no sé quién lo dijo en origen) muy bien, "...no estamos en el universo, el universo está en nosotros...no estamos en el cosmos sino que el cosmos está en nosotros..."
Ese es el estado al que en este camino de Ser, el yo observador nos puede ayudar a acceder.

Podéis buscar en la red, unas enseñanzas de Sri Ramana Maharshi, de título ¿Quién soy yo?, que os hablarán más del tema. También Los Sufis entre otras sabidurías orientales, pueden, en mi opinión, mostrar y/o inspirar mucho sobre esto.

Como podéis ver hasta ahora, las herramientas que nos ayudan en nuestro camino de Ser, están dentro de nosotros.
Hasta ahora hemos esbozado tres: La imaginación, la introspección y el yo observador, pero todas las que os nombré en la entrada Medios y herramientas para que se revele Nuestro Ser , también están en nosotros. No tenemos necesidad de buscar en el exterior. Recordad, "...no estamos en el universo, el universo está en nosotros..."

Un abrazo desde el corazón




martes, 16 de agosto de 2016

¿Qué proyectamos, qué atraemos?

Todo depende de la frecuencia de nuestras vibraciones. Atraemos hacia nosotros lo mismo que proyectamos. Todo es consciencia y energía en tal o cual nivel de consciencia con su correspondiente vibración. A más elevada consciencia, la energía que la hace moverse es más potente y rápida por vibrar a  mayor frecuencia.
Desde el momento que empiezas a sentirte responsable de todo lo que ocurre en tu vida, intentas a toda costa ser consciente de lo que piensas/sientes, porque sabes que la consciencia/energía que has generado y que emites, a través de tu campo electromagnético, es por un lado lo que vas a sumar al campo de consciencia/energía colectivo y por otro, lo que sumas a tu campo o universo particular, porque tu energía   rastreará todo aquello que esté en su mismo rango de vibración y te lo irá acercando.
En nosotros el campo electromagnético de más alcance, es el que produce nuestro corazón, nuestros sentimientos. Entendiendo como sentimiento la unión de una emoción con un pensamiento. Cuánto más intensa sea nuestra emoción y más elevado sea el pensamiento que va unido a ella, más poderesa será nuestra emisión, porque como hemos dicho antes, será una vibración de más alto rango. Y cuanto más sostengamos nuestro enfoque en dicho sentimiento, con ese nivel de vibración, esa emisión será "encontrada" más fácilmente por sus homólogos vibratorios, aumentando proporcionalmente la posibilidad de su manifestación en nuestro plano físico.

Atraemos lo que sentimos, no lo que pedimos, o dicho de otro modo, se trata de sentir y no de pedir. Por eso tendríamos que ser conscientes de lo que sentimos cuando deseamos atraer esto o aquello a nuestra vida particular o a nuestro planeta, galaxia, o a nuestro universo. De modo  que podemos entender que "pedir"con la interpretación que solemos darle, es algo innecesario o superfluo en nuestras vidas.

Nos han "enseñado" a "pedir" siempre a algo o alguien externo, desde la  imbuida creencia de que ese algo o alguien, "siempre más poderoso que nosotros",  nos puede ayudar a conseguir lo que necesitamos por el simple hecho de pedírselo. Y nos han "enseñado" a "pedir", desde nuestros sentimientos de carencia y de impotencia. Consiguiendo que pedir signifique que alguien o algo externo,  nos puede dar lo que queremos y no tenemos y que nosotros no podemos conseguir. Y nos han "enseñado" que para poder acceder a ese "alguien o algo externo" y que "trabaje a nuestro favor",  tenemos que participar, acatar, creer, secundar, etc, sus postulados, creencias, conocimientos, políticas, dogmas, etc. ya que son ellos los que tienen las varitas mágicas que producen todo aquello que necesitamos saber o tener, erigiéndose así, (por supuesto con nuestro consentimiento), en los  todopoderosos  seres  conductores de la humanidad o de nuestra vida particular.
Y con este sistema, y consecuentemente a como funcionan la consciencia y energía,(que todos somos, lo creamos o no), lo que conseguimos es atraer más carencia y más impotencia a nuestro entorno, (manteniéndose el sufrimiento que esa carencia nos produce), porque eso es lo que estamos emitiendo desde nuestra mente y nuestra emoción con nuestro campo electromagnético, el cuál  tiene LIBRE Y DIRECTO ACCESO a la Verdadera Topoderosa Consciencia y Energía, la única capaz de conducirnos a donde queremos ir.

Por ejemplo, si nos sentimos pobres o faltos de dinero, pedimos prosperidad, abundancia económica o aquello que nos falta,  pero la posibilidad mayor(situada a mucha distancia de cualquier otra), es que no lo podamos conseguir, ya que nuestro deseo, está originado y sostenido, desde y con nuestro sentimiento de carencia económica. Entonces la consciencia/energía que estamos emitiendo, cuando actuamos así,  de lo único que puede ser consciente es de nuestro verdadero sentimiento, que es el de carencia, (porque es el que habita en nosotros en ese momento), así que se nos seguirán presentando en nuestra vida (como magnéticos seamos), aquellas situaciones en las que nuestro verdadero sentir se siga reflejando, viéndonos envueltos en situaciones, personas o cosas, con las que podamos seguir sintiéndonos carentes, en este caso de prosperidad económica..

Inventemos otro ejemplo. Supongamos que quieres atraer felicidad a tu vida,(cosa que supongo todos queremos), pero pongamos el caso en que para tí, la felicidad está supeditada a tener una pareja. Así que tú crees que tu sentimiento verdadero, ese que emites, incluso apasionadamente, es el de querer tener una pareja. Así de sencillo y natural te parece. Pero si ahondas un poquito, te puedes dar cuenta de que tu deseo de tener pareja está originado en la creencia, que tu sentimiento sostiene, de que esa pareja puede llenar tu "vacío"(el que consideres en tu caso, que es motivo de tu infelidad o de tu no felicidad completa), ese vacío que te hace sentir solo, incomprendido, temeroso o lo que proceda en cada caso. Así que por ahora vemos que lo que en verdad emites,  es tu sentimiento de vacío expresado en soledad, incomprensión y temor. Y si ahondas otro poquito más,  te puedes dar cuenta de que crees que esos sentimientos mencionados, desaparecerían al unirte con esa persona, debido a que ella tendrá las características que "tú crees no tener" y que necesitas para llenar tu hueco. Crees que esa persona te dará lo que tú no tienes o mejor dicho, lo que tú crees que no puedes darte a tí mismo. Así que podemos añadir a tu emisión, un sentimiento de  infravaloración asumida, (tal vez instaurada en tí por circunstancias vividas, por herencia, por cultura o etc,) y el "yo" que gobierna esas carencias en tí, incluso te puede  hacer creer que tu sentir es normal,  ya que todos somos limitados, incompletos y por consiguiente estamos imposibilitados para generar, (en este ejemplo), el sentimiento de compañía, de comprensión y de  valor, que necesitas para sentirte pleno y dichoso contigo mismo y por consiguiente en tu vida. De modo que tu verdadero sentimiento, el que en verdad emites, (aunque todo lo anterior expuesto fuera subconsciente), es  tu infravaloración(en el grado que sea), provocada por tus asumidas carencias y expresada a través de los sentimientos que en tí provoca. De manera que las parejas que pueden aparecer, tampoco vibrarán en felicidad, porque tu no estás vibrando en esa frecuencia.
Lo más probable es que esas parejas contengan tus características o muy parecidas(además de las suyas), vibrando en una frecuencia similar a la tuya, las podrán contener en exceso, en defecto o en cualquier punto intermedio de dichas particularidades.  Y por supuesto que tal vez consigas algún tipo de "felicidad", pero si tus expectativas no son cumplidas o ya las cumpliste, o te haces consciente de que has elegido desde tus carencias, o lo único que te mantenía junto a esa pareja era que "cubría tus necesidades",  tarde o temprano ese emparejamiento podría dejar de tener sentido para tí.
No necesitamos que alguien o algo nos haga  felices, porque en la medida en que nos empoderamos, alineándonos con nuestro verdadero ser,  experimentamos que la felicidad es intrínseca a nosotros,  y que sencillamente Siendo y estando, compartiremos con nuestra pareja, amigos y entorno, nuestra genuina felicidad, la que seguiremos atrayendo porque ahora sí que estaríamos en el rango de su frecuencia de vibración.

Creer y sentir para ver. 

Un abrazo desde el corazón.

viernes, 12 de agosto de 2016

¿Creemos que es difícil? Pues entonces lo será

¿Crees que no puedes?, entonces no podrás. ¿Que no tienes fuerza?, no la tendrás. ¿Que no puedes cambiar?, no cambiarás. ¿Que necesitas tal o cual cosa, tal o cual persona para hacer lo que quieres?, entonces no podrás hacer lo que quieres si no se cumplen las condiciones que crees necesitar y además esas condiciones nunca aparecerán porque te sientes carente y desde tu sentimiento de carencia, lo único que puede aparecer es más carencia. ¿Crees que eres prisionero de tus circunstancias?, pues mientras pienses y te sientas así, seguirás prisionero. Pero tienes que saber que el único carcelero real eres Tú. Nosotros ponemos los límites, nadie más.

Es verdad que nos han programado para pensar y sentir así. Que la manipulación(explicada de forma muy simplificada), consiste en hacernos creer que dependemos de todo lo externo para ser. Que nos manipularon engañando a la Consciencia Original de Nuestro Ser encarnado, haciendo que su mirada, que estaba orientada hacia adentro, (lo que le hacía ser consciente de su esencia divina, a través de su cuerpo espiritual y lo que le hacía ser consciente, a través de su alma, de que su cuerpo físico era el envase que le permitiría accionar en este planeta), se dirigiera hacia afuera, hacia la materia, consiguiendo limitar nuestra conciencia  a lo que pudiéramos percibir a través de nuestros cuerpos "inferiores", mental, emocional, etérico y físico. De ese modo se generó en nosotros una conciencia artifial que sustituía a la verdadera. Y lo hicieron tan bien, que  nos olvidamos de nuestra esencia y de nuestro cuerpo espiritual, cuando es él (nuestro espíritu), el único capaz de hacernos saber y sentir quiénes somos en realidad, ya que es el cuerpo de enlace entre nuestra personalidad humana y nuestra esencia divina. Los que planificaron el sistema de control sabían  perfectamente que si nuestro cuerpo espiritual está "desactivado", no tenemos manera de recordar quiénes somos y como consecuencia, nos resultará imposible Serlo.
Nos olvidamos de que nuestro Ser sencillamente Es, porque es una parte singular de La Conciencia y Energía de El Todo, Dios, El Creador, El Uno o como querais llamarlo, que se expresa a Sí Mismo en infinitas partes de infinitas formas y en infinitas dimensiones, siendo cada uno de nosotros y cada elemento creado, una de esas partes,  estando por consiguiente dotados en nuestra fraccion correspondiente, de la misma conciencia y energía del Creador.
Que recordemos esa conciencia y energía que somos y que la pongamos en práctca, es lo que el sistema de control quiere impedir a toda costa, porque en ese mismo instante dejaríamos de ser manipulables y no les serviríamos para sus fines.
Como podéis imaginar, la conciencia y energía del Creador de Todo lo que Es, no es carente, no siente miedo, no puede ser programada ni manipulada, no puede "obedecer" nada más que a sí misma.
Esa consciencia y energía es intrínseca a nosoros, pero para "recordarla", tenemos que ir expandiendo nuestro nivel de consciencia. Al hacerlo, podemos intuir y sentir, aunque sea en ínfima medida, su inimaginable potencia, sabiduría y amor.

Simplificando aún más, podemos decir que Somos una parte del Creador, que ahora está aquí para expresar dicha parte a través de las experiencias creadas con nuestras acciones. Cada parte(cada uno de nosotros en este caso), "viene de fábrica" con sus características y talentos personales y necesarios que le permiten expresarse a sí misma, o lo que es lo mismo, que le permiten Ser.

Así que cuando te sientas impotente, carente, abandonado, infravalorado, infeliz, deprimido, celoso, ansioso, envidioso, etc. tendrías que empezar a darte cuenta de que el que está "sintiendo", NO ERES TÚ.
TÚ eres mucho más que eso, muchísimo más. Tanto más somos, que si lo fuéramos, sería imposible que sintiéramos cualquier cosa de esas. Y cuando empezamos con el proceso de  Ser, la alegría, la unión, el amor incondicional, la felicidad, la certeza,  resurgen como si nunca se hubieran ido.

                                                                   Y no te olvides,
Un abrazo desde el corazón.

sábado, 23 de julio de 2016

El poder del pasado 1

Lo primero que acudió a mi mente cuando decidí  destapar mi verdadero ser,  fue mi pasado. La idea de que yo era la única responsable de él me estremeció. Pensé que cuánto tiempo había perdido y lo mal que lo había empleado en múltiples ocasiones. Pensé que me había dejado llevar por las circunstancias sintiéndome a veces víctima de ellas y en otras el triunfante vencedor. Muchas relaciones con  personas que cosideraba que habían sido buenas, se me aparecían de repente como vacías de verdad y por supuesto de amor. Recordé infinidad de pensamientos llenos de juicios negativos hacia otros seres, etc. No sé, era como si me sintiera culpable de muchas acciones o no acciones a lo largo y ancho del trayecto. Y aunque en ese momento ya sabía que el yo que había estado actuando, (o mejor dicho los múltiples yoes), habían suplantado a mi único verdadero yo, no me sirvió de consuelo. Algo en mí lo había permitido y de alguna manera me pesaba el recuerdo. Muchas veces habría actuado en piloto automático, dándole el mando al subconsciente,  pero otras estaba segura de haber sido consciente de la elección y eso me parecía lo más duro, porque una cosa es "saber" que tienes muchos yoes y otra es identificarlos con tus acciones. Da cierto repelús. Me sentí un robot y me horrorizó la idea.
Podéis sacar la acertada conclusión de que el recuerdo de "mi actuación" no me gustó mucho y un gran nudo empezó a pasearse por mi cuerpo, instalándose a veces en el estómago o en el corazón y otras en mi garganta.
Y para añadir más caos, afloraban infinidad de preguntas. Las respuestas vinieron desde adentro, desde ese tú observador, siempre implacable y siempre certero. ¿Acaso todos los intentos por tener mi "huequito" en el mundo habían sido erróneos, lo han sido me respondía ¿Lo que consideraba mi "huequito" donde pensaba que sería feliz por siempre, realmente era mío? y decía, no es ni de lejos, tu verdadero "huequito" y por consiguiente, es imposible que tu verdadera  felicidad aparezca en él. Y además, ¿qué es eso de "tu huequito"?,(cuando mi observador me  preguntaba casi nunca sabía responderle). ¿El concepto de felicidad que había tenido siempre también estaba equivocado? ¡por supuesto que está equivocado!. Y etc, etc, etc.
Como veis mi nuevo camino no se presentaba nada alentador al menos en apariencia.

by Anca Gray

Es verdad que no todo lo ví así, también me parecía que había hecho cosas que estaban bien hacia mí o hacia otros, aunque no tenía muy claro que ese pensamiento, no fuera una engañufla más del yo de turno, con el fin de reconfortarme.
 Pero también sentí que podía salvar de la quema y sin dudarlo, mi actividad como pintora, (refiriéndome únicamente al acto en sí de pintar y no a la puesta en escena de mis cuadros en el contexto social y cultural), como también algunos movimientos en mi vida, con los que cambié mi rumbo drásticamente,  en varias ocasiones.  Y los podía salvar porque tenía la certeza de que en ellos el que había impulsado la acción, era mi Ser y que mi único verdadero yo fué el que accionó.  Este sentimiento me ayudó y ayuda muchísimo en el camino. Es una importante referencia para mí.
 
 Empecé a pensar en cómo poner fin al "tormento" que sentía con los recuerdos que no me gustaban. Lo que estaba haciendo principalmente, era acusarme de pensar y obrar mal y acusar a otros de lo mismo, así como sentirme bastante boba por no haberme dado cuenta antes, de cómo mangoneaban en gran parte de mi vida, los paradigmas reinantes, dejando como consecuencia, que mis creencias, pensamientos y emociones se generaran desde ellos. Así que acudí a mi nuevo amigo y le pregunté ¿Qué hay que hacer con todo esto,  cómo puedo quitarme el peso, el remordimiento? y  me dijo, perdonarte desde el corazón cada palabra, cada accción, cada pensamiento, todo lo que sientas que no haya sido impulsado por tu verdadero Ser. Me sonó muy familiar y empecé a hacerlo a mi manera y ví que funcionaba.
 Me dí cuenta que a medida que iba resolviendo escollos, aparecían otros que tenía olvidados, recuerdos y más recuerdos se presentaban, dándome la oportunidad de transformarlos al incorporarlos al territorio del corazón.
 En ese territorio la perspectiva cambia por completo así que la percepción también, no hay lugar para el juicio, sencillamente aprendes con ese recuerdo. Sé que no sé expresar con palabras lo que ocurría en mí, puedo decir que lo que me parecía un lío, se convierte en comprensible y puedes sacar un aprendizaje ayudador y una sensación de satisfacción. De lo que aprendes es de Tí  y tal vez sea eso lo que produce la satisfacción, es como si borraras una zona de tu "no ser" que es oscura  y la pintaras de tu color preferido. Así que te vas llenando de colores que te encantan, que te hacen sentir bien. Estaba muy contenta.
En mi opinión, este proceso es el primer acto necesario de amor a tí mismo y cuando lo realizas, es cuando en verdad empezamos a andar nuestro personal camino. Es un proceso sin fin e intermitente, a veces avanzas dos y retrocedes uno, otras es veloz.
 Pero es muy reconfortante sentir cómo te vas coloreando a tí mismo con los colores que tu eliges y cómo sientes que estás de tu lado, que empiezas a ser tu amigo y cómo "tu estar en el mundo" empieza a cambiar porque empieza a ser tuyo.

Os dejo el enlace de un artículo de Morféo de Gea de título EL PRIMER ACTO CONSCIENTE  a mi juicio muy bello y muy inspirador para el camino del Ser y para este caso concreto del perdón.

Un abrazo desde el corazón.


miércoles, 20 de julio de 2016

Está en nuestras manos


Empecé a buscar cuál era el denominador común en todas las teorías que sentía como certeras. ¿Qué era lo que había en ellas que me encandilaba? En primer lugar al leer o escucharlas,  mi sensación era de recuerdo de algo que ya sabía. Era una sensación muy nítida y me producía gran tranquilidad. La intención de todas esas teorías que hice "mías" estaba y está centrada en contribuir a la evolución del ser humano como individuo, como raza y más allá. Han estudiado muchísimo y seriamente y lo comparten por si nos sirve de ayuda en nuestro particular camino. Saben/sienten que nuestro maestro no puede ser otro que nosotros mismos y que no basta con adquirir conocimientos porque es a través de la experiencia como podremos convertirlos en sabiduría. Explican que no necesitamos ningún intermediario externo para conectar con nuestra esencia divina o con La Fuente, El Creador, Dios o el nombre que cada uno le ponga. Conocen al "enemigo externo" a las mil maravillas pero no malgastan su energía con él sino que siguen con su trabajo en sí mismos y de servicio a La Humanidad.  Y saben/sienten que el camino para nuestra evolución pasa por hacernos responsables de nuestra vida, de cada una de nuestras elecciones y decisiones. Así que nos explican cómo transformar nuestro pasado en lecciones aprendidas y cómo se crea la vida y La Vida para que si queremos, empecemos a ser conscientes y controlar de verdad la nuestra.
Este es un camino individual, que se hace desde adentro.Pero uno a uno iremos sumando y consiguiendo entre todos el cambio en la Humanidad.

Cada uno en el lugar en que se encuentre, con sus particulares circunstancias y posibilidades, en su vida cotidiana. No se trata de hacer grandes cosas o sí, solo tú lo sabes. Se trata de que enciendas el interrupor de Tu Luz, paso a paso, a tu paso. Lo primero que tenemos que hacer es dejar el sitio libre para que la luz pueda avanzar, borrando la oscuridad generada por todos los miedos escondidos o disimulados. Miedos que nos han inculcado a través de una manipulación que está sustentada en unos paradigmas llenos de dogmas que no son nuestros pero que hemos acatado como si lo fueran. Creo que está más que demostrado que no funcionan, que están obsoletos. No tenemos más que mirar el mundo para comprobarlo. El miedo nos mantiene en el pasado porque nos impide avanzar. Y en general nos sentimos incapaces de vencerlo porque hemos entregado nuestro poder sin cuestionarnos a quién se lo hemos entregado. Creo que al menos nos debería pertubar darnos cuenta que se lo hemos dado a otros, siempre algo o alguien externo elige y decide por nosotros y lo hace con la suficiente habilidad para que creamos que somos nosotros los que hemos elegido y decidido. Eso sí que nos debería dar "miedo"
Tenemos miedo a la soledad, a lo desconocido, a lo que piensen de nostros, a no ser válidos, a no despertar interés, a ser excluídos, al cambio, a lo desconocido, a perder o a ganar, al fracaso o al éxito, a los problemas, a la enfermedad, a ser traicionados, a la verdad o a la mentira, a la pobreza, a actuar como en verdad nos gustaría, a expresar nuestros pensamientos y sentimientos, a no ser amados o a no ser capaces de amar, etc. cada uno tenemos los nuestros.
Pero todo esto puede cambiar. Tenemos que empezar a creer y confiar en nosotros. Podemos hacerlo porque  tenemos todo lo necesario en nuestro interior para ser verdaderamente felices, para que el amor y la alegría ocupen nuestro corazón. Y no estamos solos, tenemos ayuda, pero para recibirla tenemos que empezar a caminar. Es unicamente una decisión que precisa que tengas fe en tí, una intención clara, un objetivo y  la voluntad para llevarlo a cabo.

Un abrazo desde el corazón.

domingo, 17 de julio de 2016

Encontrando las primeras piezas del puzzle

Hacia mediados del año 2013, llegó a mí un video que tenía relación con todo esto que os cuento, hablaba de nuestra separación de la fuente, dios,o como lo queráis llamar, hablaba de nuestro poder personal y hablaba de una nueva tierra. Me intrigó porque resonó conmigo, y empecé a buscar información sin en verdad saber muy bien qué estaba buscando, pero me llamaba tanto la atención que dejé de pintar para pasarme todas las horas del día viendo videos, conferencias y leyendo libros y artículos de blogs. Los videos y conferencias hablaban del significado de la conocida fecha del 21 de diciembre del año 2012,  del fin de los tiempos, de la nueva energía y de cómo nos podía afectar. Hablaban de las grandes preguntas de siempre, ¿quiénes somos?,¿de dónde venimos? ¿para qué estamos aquí?, etc., del despertar, de una nueva humanidad en esa nueva tierra, de que somos energía, de dimensiones, densidades y vibración energética, de nuestro poder interior, del origen del universo y del hombre, de mundos simultáneos, del tiempo lineal y del no tiempo, de aborígenes y su unión con la tierra, de culturas ancestrales y su conexión con mundos superiores, de ángeles y demonios, de extraterrestres, de la reencarnación, de sistemas de control de masas, del nuevo orden mundial, etc. y una lista interminable de cursos y nuevas terapias, que pretendían ayudar a que nuestro valioso ser resurgiera como el ave fénix.
 Como es lógico podéis imaginar que cada persona daba su opinión respecto al tema que trataba, así que empecé a descartar todo aquello que sin saber por qué me chirriaba y a quedarme con lo que me resonaba. Cada día me sentía más "abducida" por el "tema". Tenía la certeza de que algo estaba pasando en el mundo y de que era bueno. Todo había empezado a cambiar conmigo incluída y me sentía muy excitada con el descubrimiento. También iban pasando por mí  libros y artículos de magia, alquimia, de escuelas de misterio, de canalizadores, libros de metafísica que explicaban quiénes somos y lo que eso significa, de científicos de vanguardia que enfrascados en la física cuántica desmantelaban los antiguas paradigmas, biólogos celulares que aseguraban que no éramos víctimas de nuestro ADN, médicos occidentales que empezaban a contemplar o tenían la certeza de que nuestras enfermedades eran un efecto de nuestros desequilibrios mentales y/o emocionales y un largo etc.
 Hice lo mismo que con los videos, descarté y seleccioné.
 En principio no fuí capaz de elaborar una síntesis con toda esa información. Pero lo que mi corazón me decía una y otra vez era que todo el universo estaba confabulado para que pudiéramos empezar a despertarnos de un sueño en el que estamos inmersos. Un sueño dominado por el miedo y dónde habíamos entregado nuestro poder a "agentes externos", donde "nuestras" creencias no eran nuestras, ni nuestros gustos ni nuestros empeños. Donde utilizamos infinidad de máscaras que ocultan nuestro corazón. Un sueño de enfrentamientos y competición. En ese sueño todo estaba manipulado para impedir que se nos ocurriera Ser quién en verdad somos y podemos ser.

Sentí que  había llegado la hora de saber que "vivimos" dormidos y empezar a despertarnos. Eso era lo que significaba "el fin de los tiempos" que anunciaron Los Mayas. Era un nuevo ciclo que nos daba la oportunidad de saber quiénes somos en nuestra singularidad y que al sumarnos, daría como resultado  La Nueva Humanidad. Que el mundo real era un mundo de amor, paz, alegría, sabiduría, voluntad, cooperación, compasión y había una Nueva Tierra para ese mundo.
Cada uno de nosotros podía elegir formar parte de él.
Muchas cosas empezaron a cuadrar y pude colocar las primeras piezas de mi puzzle.
Sabía que era un camino sin fin, emocionante y bello y comencé a dar  mis primeros pasos. Desde entonces es el motivo de mi existencia.

jueves, 14 de julio de 2016

Dos escritos de Amor y Voluntad, Fe y Esperanza

Me resulta inevitable hacer un paréntesis con estos dos escritos que recientemente han llegado a mis manos y que me han emocionado.
El primero es de David Topí y aparece al abrir su último libro "La espiral evolutiva". Es un poema muy bello y os transcribo el texto íntegro y como se presenta en el libro.

Qué difícil a veces es ser humano,
olvidar quién eres, de dónde vienes,
olvidar por qué viniste, para qué lo hiciste,
pensar que te abandonaron, que estás solo,
no recordar que elegiste venir,
y pensar que te castigaron,
creer que estás separado de todos,
y no saber que eso es imposible.

Qué difícil a veces es ser humano,
no ver que en tí mora la eternidad,
pensar que todo se va a terminar.
Vivir bajo una careta que cambia constantemente,
no saber reconocer la verdadera cara de la Fuente,
no ver la luz que hay en tí,
y no saber verla en los demás.

Qué difícil es ser humano, a veces,
aunque vayas recordando quién eres,
y tengas atisbos de esa libertad,
aunque vayas recordando para qué viniste,
y vayas descubriendo que tú lo elegiste,
aunque vayas recordando que era el amor que sentías
lo que te hacía volver contra viento y marea,
aunque vayas recordando que no estás separado de
 nada,
por mucho que tus caretas y fachadas estuvieran
 programadas.

Qué difícil es ser humano, aunque cada vez menos,
porque ahora voy recordando quién soy
y que la luz eterna mora en mí,
porque ahora sé para lo que vine
y el amor que siento me mueve adónde voy,
porque ahora sé que no existe mayor gloria
que servir como vehículo a aquel que me creó
porque siento la belleza de mi planeta
y la siento como nunca en mi interior.

Porque ahora siento que vale la pena ser humano
y dejar de ser un experimento,
porque ahora sé que el final está cerca
y sabré quién soy, sabré por qué vine, y sabré que no
estoy separado del Creador.
Sabré que nunca lo estuve, sabré que todos somos
hermanos,
sabré que todos estamos metidos en la misma
búsqueda,
y sabré, sobre todo, que todos somos luz,
que somos aire, fuego, agua, que somos tierra, que
somos felicidad,
que somos alegría y que somos paz.

Qué fácil es ser humano, ahora que sé todo eso,
ahora que veo la luz en los demás, porque ya la ví en 
mí mismo;
qué fácil es ser humano, ahora que siento el poder de
mi voluntad,
que es la voluntad de la Fuente, que me impulsa
siempre a volar.
Qué fácil es ser humano, cuando sé que nada puede
 detenerme,
cuando sé que todo es una experiencia,
cuando sé que nunca estuve solo
cuando sé que jamás lo podré estar;
qué fácil es ser humano, y como ansío disfrutar de 
ello hasta el final 


                                                                                                         David Topí


El segundo de título "LA HISTORIA MÁS BONITA DEL MUNDO" está firmado por Javier E. y lo leí en el apartado "Selecciones" del blog DDLA. Y aquí podéis leerlo

Espero que los disfruteis tanto como yo.
Un abrazo desde el corazón, Margaret