Mostrando entradas con la etiqueta corazón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta corazón. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de agosto de 2016

El Amor de nuestra esencia

En la entrada anterior os comentaba en un párrafo lo siguiente:
A medida que vamos sacando a la luz esas creencias y programas,(referido a creencias y programas que entorpecen, impiden o destruyen nuestra posibilidad de Ser) es cuando  podemos empezar a desprogramarlas, con  nuestra intención, la voluntad de hacerlo  y  "situándonos" en la vibración que genera el amor incondicional (que es unión, que percibe y siente desde otra dimensión y ni juzga ni duda, y mueve y transforma y...). Esa vibración  es la que "tendría que envolver" nuestra acción de desprogramar para poder conseguirlo.

He resaltado en negrita lo que me parece relevante para a continuación intentar explicar la consciencia/energía de la vibración del amor como yo la entiendo, porque poseo y sostengo como un tesoro, la certeza de que es únicamente con y desde ella, que podremos ir sacando a la luz Los Maravillosos y Mágicos SeresyHumanos que Somos, al ir eliminando todo aquello que lo impide. Al menos esta es mi experiencia y mi sentir.

No sé muy bien cómo describir esto, así que supongo iré dando vueltas, pero intentaré hacerlo con las menos palabras posibles para no cansaros mucho.

Empezaré por el final. El Creador Es. y nuestra esencia Es por el hecho de ser una parte del Creador Y ese Es lleva implícito La Consciencia/Energía de Todo lo que Es, y Todo Lo que Es contiene el poder de Crear, el poder de Amar, el poder de La Alegría de Ser, el poder de Saber, etc.  Todos estos atributos y los que seamos capaces de imaginar, son La Naturaleza del Creador y por consiguiente también la nuestra.
Todos estos atributos naturales funcionan al unísono, no son compartimentos estancos,  Lo que quiere decir que "Ser" implica Crear, Amar, Alegría, Sabiduría, etc,  todo a la vez,. no funciona en secuencia, ningún atributo es consecuencia del otro, es decir, si Eres, creas, amas, sabes, etc de manera que siempre que Somos(tener el Yo identificado con nuestra esencia), en el nivel que hayamos podido alcanzar, todos nuestros atributos se potenciarán y serán en esa misma medida y podremos utilizarlos para nuestro bien y/o el de todo El Univeso.(Ahí está nuestra posibilidad de elegir).

Y recordad que aunque nuestra esencia es cuántica, tenemos libre y directo acceso a ella a través de nuestro cuerpo espiritual que es nuestro enlace con  las dimensiones más elevadas, donde los poderes de los seres que ahí "habitan" son proporcionales a esa elevación. Nosotros vamos accediendo a esas dimensiones a medida que vamos elevando nuestra conciencia y por consiguiente la frecuencia a la que vibra nuestra energía. En general lo tenemos que hacer paso a paso, es como una escalera.
Pero a la vez tenemos la capacidad de dar un salto cuántico(gracias a nuestro cuerpo espiritual), y colocar de repente nuestra consciencia en una dimensión muy elevada (por ejemplo a través de la meditación, de una inspiración), lo que nos permite sentir(aunque sea por un breve espacio de tiempo), cómo Somos en esa dimensión con su energía correspondiente. Ahí nos sentimos con todos nuestros atributos en danza porque ahí nuestra esencia es la que gobierna, de manera que nos invade el amor, la alegría, la certeza, el saber,  etc

No sé explicar ese sentir, sólo deciros que es inconfundible, quien lo haya sentido lo sabe y el que no que no se preocupe, porque si tiene la intención pura de sentirlo, así será.
Y es desde ahí, en ese estado, donde nuestra intención de desprogramar, borrar, desactivar, etc, tendrá impecable resultado, porque la consciencia/energía de nuestra esencia es mucho más elevada y por consiguiente mucho más potente, que la energía de cualquiera de nuestras características negativas, creencias, programas,etc. por lo que puede desplazarlos, transformarlos, desactivarlos, con gran facilidad.

Para mí esto funciona como un círculo expansivo: a más elevada consciencia, más esencia en acción y a más esencia en acción, más capacidad para desprogramar, borrar, etc. y a más desprogramación más espacio en blanco que nuestra esencia podrá ocupar.

El poder del Amor que reside en nuestra esencia,.es, en mi opinión, el atributo que necesitamos sentir en primer lugar porque sin él,  no podríamos dar el primer paso necesario en el camino de Ser.
Ya que el "borrar" las características postizas y negativas que impiden que nuestro esencia surja, requiere muchas veces, reconocer, aceptar y perdonar  pensamientos y acciones que hemos provocado, realizado u omitido al utilizarlas, ocasionando sufrimiento ya sea de forma consciente o inconsciente, a nosotros o a otros en el grado que sea.

Nuestra esencia, nuestro verdadero Ser es incodicional, sencillamente Es,(y no te olvides de que eres tú en tu mayor exponente) y lleva implícito el atributo del Amor Absoluto, cuántico, puro, que no juzga porque no vive en la dualidad, acepta y respeta, no pide nada porque no necesita nada, es inmensamente feliz consigo mismo y se expresa en su totalidad, ese Amor potencia, construye, une, porque sabe/siente que él Es en unión con todo lo que existe y que no puede Ser de otra manera.

Una vez que hemos accedido a nuestra esencia, nos parecerá más natural hacerlo la siguiente vez. Pero no tenemos que olvidar que además del estupendo resultado que podemos obtener en nuestra vida cotidiana al eliminar creencias o programas paralizantes, lo que realmente vamos consiguiendo, es que cada "yo artificial" que gobernaba esas parcelas, (el yo temeroso, el que duda, el que se siente carente, etc,) van desapareciendo pasando el poder a Nuestro Yo Original. Y así, paso a paso, iremos dándonos cuenta de que ese Yo Nuestro que nos hemos y nos han ocultado, es Mágico, Poderoso y en verdad Existe. 

Un abrazo desde el corazón.

jueves, 18 de agosto de 2016

Medios y herramientas para que se revele nuestro Ser

Las herramientas que ennumeraré, serán las que he utilizado y podido experimentar sus resultados, ayudándome a ir alineándome con mi verdadero Ser. Estas me han servido a mí y a muchas personas, pero creo que cada  uno podemos buscar las que nos resultan más apropiadas o convenientes  para nuestros fines, adecuándolas a nuestra personalidad.

En mi opinión hay dos condiciones para que los medios o herramientas puedan trabajar a nuestro favor.
La primera es que tenemos que tener la certeza de que nosotros tenemos el mando, control o poder para actuar e influir sobre nosotros mismos, y aunque a veces sintamos que flaqueamos o decaemos en el camino, eso nos reforzará al recuperar nuestro poder con nuestra intención y voluntad.
La segunda condición y consecuencia de la anterior es considerar a esa herramienta elegida como un medio que nosotros hemos seleccionado para ayudarnos a conseguir nuestro fin. Si consideraramos a esa herramienta como la varita mágica que actúa independiente, sin que nuestra intención y voluntad intervengan, delegando en esa herramienta toda la responsabilidad, los efectos que consigamos serán efímeros y retornaremos de nuevo al estado del que partimos.
Con la responsabilidad en nuestras manos y  la certeza de que somos nosotros los que tenemos la capacidad de desactivar, transformar o potenciar lo que queramos en nosotros, esa herramienta funcionará con verdadero y máximo rendimiento, consiguiendo que vayamos avanzando hacia nuestros objetivos.

Dado que Nuestro Ser vibra a altísima frecuencia, considero que la clave está en utilizar herramientas que nos permitan  ir elevando la frecuencia de vibración de nuestro campo electromagnético, (que como os comentaba en la entrada anterior , se genera con la consciencia/energía de nuestros sentimientos), y así, casi sin darnos cuenta, de una manera natural, nos iremos acercando e identificando con ese Yo Verdadero que es nuestra esencia, a la vez que iremos actuando en nuestra vida desde un territorio cada vez más amable, pacífico, cooperativo, armonioso, amoroso, sabio, alegre, etc, que es el territorio que en verdad nos corresponde.

Creo que todos sabemos que los sentimientos más densos, son los que vibran a baja frecuencia y son los que nos hacen sentir mal con nosotros mismos y nuestro entorno, son los sentimientos destructivos, como la desesperación, depresión, temor, venganza, ira, culpabilidad, envidia, irritación, decepción, pesimismo, ansiedad, etc Y los sentimientos que vibran a alta o altísima frecuencia, son los constructivos que nos hacen sentir bien o muy bien, como por ejemplo, la esperanza, satisfacción, entusiasmo, felicidad, libertad, gratitud, alegría y el amor incondicional.
Creo que es el amor incondicional la meta más importante y elevada que nuestra humanidad en general puede conseguir en la 3ª densidad en la que nos encontramos,  para poder evolucionar al siguiente nivel, la 4ª densidad.

Así que mi fin al utilizar herramientas, es que me ayuden a expandir y elevar la consciencia/energía de mis sentimientos hacia el amor incondicional  e ir estabilizando cada avance conseguido, para poder expresarlo en esta vida cotidiana.

Hay herramientas que sirven para borrar, desactivar, desprogramar o anular y otras que sirven para discernir, reafirmar, potenciar y cocrear. Y alguna, en mi opinión, sirve para todo lo que pretendamos con ella, y esa es la meditación.

El orden en el que nombro los medios o herramientas que utilizo para elevar la vibración, no representa la importancia que les doy, ya que eso va alternándose en el camino, exceptuando la meditación que la considero indispensable cada día.

Esta es mi lista:                                                                   
-La introspección
-El yo observador
-La consciencia en el ahora
-La meditación
-La Naturaleza
-La abstracción
-La intención de pensamiento
-La coherencia
-La imaginación
-El enfoque sostenido
-Expresiones creativas(bailar,cantar,pintar,escribir,etc)
-Accionar en acuerdo a quien te gustaría ser, aunque creas que aún no lo eres
-Los cuatro acuerdos de la sabiduría tolteca
-Aprender a sentir y mover la energía.
-Alimentar el cuerpo, la mente y el espíritu. 

En otras entradas iré desarrollando algunas de ellas por si resulta de utilidad. 

Un abrazo desde el corazón.


lunes, 8 de agosto de 2016

Por ejemplo: Bandera Blanca

A medida que iba desenterrando mi pasado, hacía dos listas, una con los recuerdos de vivencias favorables (lista A) y otra con las desfavorables (lista B). A continuación las coloqué en orden de importancia, siendo la más importante de las desfavorables, aquella que en su momento me hizo sufrir más y en la otra lista por consiguiente, ocupó el lugar de honor aquella con la que más feliz me había sentido.
Decidí diseccionar en primer lugar la lista B pensando que sería más agradable dejar lo feliz para el final, así que elegí el suceso más tenebroso, el que sin duda se había ganado el primer puesto en mi lista. Era el que había condicionado mi vida y estaba dispuesta (utilizando mis nuevos sentimientos y conocimientos relativos a Quienes Somos, a la reencarnación, a la creación de la realidad y al sistema de control) a convertirlo en experiencia trascendida y así dejar espacio en blanco donde mi Verdadero Ser pudiera empezar a asomar la nariz.
Hacía muchísimos años que esa situación vivida no me hacía sufrir, y cuando empecé con su disección, pensé que se debió a haber convertido la experiencia en algo abstracto, es decir, me hice una representación mental de la situación, donde cada uno de los personajes involucrados (excepto yo), pasaron a ser el concepto que para mí habían significado y representado en dicha situación. De esa manera, los juicios, calificaciones y conclusiones  que había generado, aunque fueran los mismos, eran sobre conceptos, no sobre personas (al menos en mi consciente). Me gusta pensar que eso fué una inspiración porque gracias a esa abstracción, me resultó relativamente sencillo dejar de sufrir y agradecerle a dicha experiencia el  haberme hecho ver de forma tan nítida y rotunda, lo que no quería en mi vida y lo que si quería.
(Hoy en día sigo haciendo lo mismo ante cualquier situación "negativa" que se me presenta, porque al colocarme en el territorio del espectador observando conceptos, es más fácil discernir en mi comportamiento el yo que ha reaccionado y desactivarlo y elegir poner en danza el Yo que quiero ser)

¿Pero qué más ví con total claridad con la disección? Os cuento los "errores" que me parecieron más relevantes.
El primero fué el sentimiento de víctima que puede producir en nosotros el estar viviendo cualquier situación hostil (aunque no hayas tenido opción de evitarla, porque hayas nacido en ella),  porque eso quiere decir que le estamos dando a los agentes externos que participan en la circunstancia, el poder de verdugo sobre nosotros, sin darnos cuenta que cuando entregamos cualquier tipo de poder  a "eso" externo, simultáneamente estamos admitiendo y creando en nosotros, la carencia correspondiente,  o potenciándola (en caso que la tuviéramos de antemano). Y esto a su vez pone en evidencia el gran desamor que nos estamos profesando, al no confiar o creer que únicamente en nosotros mismos se encuentra "la piedra filosofal" como os comentaba en la entrada anterior El poder del pasado 3

El segundo que ví fué que cuando puse tierra por medio entre esa situación y yo, aunque lo hice decidida a intentar ser feliz y convencida de conseguirlo, no me dí cuenta , al menos en principio, de la cantidad de sentimientos negativos que albergaba tanto de la vida y sus componentes, como de mí misma, por lo que empecé a buscar la felicidad en un camino que formaba parte de un territorio, donde era imposible conseguirla. Y era imposible porque mi psique estaba tremendamente condicionada (las carencias generadas y la consecuente desvalorización) por lo que había vivido, incluyendo en ese condicionamiento,  muchísimas creencias que había admitido como mías (con las que creía que conseguiría la  felicidad) , sin tan siquiera haberlas cuestionado. Creencias sociales, culturales, espirituales, etc, donde, dicho sea de paso, la solución a nuestros problemas o el encuentro con nuestra dicha, siempre pasaba por un camino prederminado que no había sido definido por nosotros, simplemente lo habíamos aceptado, dándolo por válido. Esto  reforzaba aún más,  mi sentimiento de que  lo que me haría feliz  (pensando que sería mi situación ideal), siempre "estaba afuera" al igual que lo estaba lo que había provocado mi infelicidad.
Y busqué y busqué, y sí, encontré personas, situaciones y cosas que producían la sensación de conformar un escenario donde todo era perfecto o casi,  pero siempre aquello terminaba "desintegrándose" y yo tenía que volver a empezar. Era como un círculo que se copiaba a sí mismo una y otra vez. Los personajes y los escenarios cambiaban pero en verdad era una repetición de lo anterior. Creía que era Yo quien elegía, pero era mi ego programado para "mirar y buscar afuera" quien lo hacía.

El tercero que ví y tal vez el más importante, era que creía que estaba sola frente al mundo. Todos mis intentos por encontrar el amor, la alegría, la paz, la belleza, la armonía, etc,  siempre eran como una gran batalla, donde aunque aparecieran muchos obstáculos, iba a ser capaz de solventarlos. Pero no era así, o lo era a medias, conseguía ganar batallitas para después retroceder al punto inicial. Me dí cuenta que nunca había sido consciente de mi Ser Superior, ni de mis guías, ni de mi unión con El Universo y sus leyes, y por descontado,  no había sido consciente del poder de Mi Verdadero Ser, estando siempre sepultado bajo todas mis supuestas carencias y bajo mis supuestas creencias. Y hasta aquí puedo contar :). 

 (Os dejo el enlace a la canción de Neil Young de título "Heart of gold"  por si os apetece escucharla. En esa época la escuchaba sin cesar)
 


Fuí transformando cada carencia y sigo haciéndolo, desde la energía del corazón, la que no juzga, reconociendo mis cualidades y averiguando quién soy.  Fuí derribando cada creencia que no era mía, y me fuí quedando en blanco y sin peso,  fuí dejando de batallar con La Vida, porque sentí que no era mi enemiga sino todo lo contrario. Y supe/sentí que la única condición que nos exije el universo para que seamos felices, es que seamos quien en verdad somos. Lo demás "se nos da por añadidura".

Desde entonces izo una bandera, es una bandera blanca con un corazón de oro en el centro. Es el símbolo de mi rendición a la verdadera energía del amor incondicional. Y al hacerlo veo que todo mi alrededor se va transformando porque lo percibo desde otro territorio diferente.
Nuestro Verdadero Poder es inimaginable para mí ahora mismo. Pero tengo la certeza de que únicamente a través del Amor lograremos recordarlo, porque a medida que das un pasito en esa dirección, lo vas sintiendo. Tenemos mucho que ganar y nada que perder. Lo único que tenemos que hacer es Confiar en Nosotros.

Un abrazo desde el corazón. 

miércoles, 27 de julio de 2016

El poder del pasado 2

Todo lo dicho en la entrada El poder del pasado 1 no tendría sentido para mí si no tuviera la certeza de haber reencarnado en esta tierra un sin fin de veces. Tampoco lo tendría si no me hubiera identificado con mi verdadero Ser en el campo del espíritu, sabiendo que ahora utiliza (mi espíritu) un "traje" (el cuerpo físico), que le permite nuevamente estar y accionar en la atmósfera de este planeta. Y como tampoco lo tendría sin la conciencia nítida de que nosotros mismos creamos nuestra realidad ya sea consciente o inconscientemente.

Venimos a esta Tierra encarnando en un cuerpo físico porque hemos decidido hacerlo como medio para nuestra evolución, considerando que las experiencias que nos puede ofrecer La Tierra y la dualidad, nos ayudarán en nuestro empeño. Entiendo por evolución la acción de expresarnos a Nosotros Mismos a través de cada nueva acción y  así poder hacer conocido a través de ella, lo que hasta ese momento desconocíamos de Nosotros.
Vinimos a disfrutar de la experiencia, no a sufrir. Y como os decía en el párrafo anterior, cada existencia que hayamos tenido, ha sido para saber quienes somos, utilizando cada experiencia como medio para descubrirlo. El problema se genera cuando en la experiencia que creamos, no es Nuestro Verdadero Ser el que dirige, sino uno de nuestros yoes suplantadores. Y en la medida en que nos hayamos suplantado se generará nuestro sufrimiento. Por eso ocurre que la vida te pone delante circunstancias similares, hasta que sea tu Verdadero Yo, impulsado por Tu Ser, el que actúe en esa repetida situación.
Cuando hacemos eso (actuar de la mano de Nuestro Ser), ya sea entrando en la siguiente vivencia (gemela de la anterior), o por observación y análisis de la ya vivida y que no queremos que se repita, vemos que el sufrimiento es o podría ser inexistente, ya sea porque hemos decidido no entrar en ella a sabiendas de la influencia negativa que volvería a tener en nosotros o porque al observarla desde otro territorio donde no existe el juicio, vemos que nosotros como actores principales y nuestros comparsas, habíamos recreado una situación que nos mostraba muy claramente varias cosas: cómo y por qué llegamos a ella, si fué nuestro yo verdadero el que actuó o lo hizo un suplantador, cómo actuaríamos si quisiéramos repetirla y qué tenemos que cambiar en nosotros o lo que es lo mismo, qué yo falso tenemos que desactivar para no reincidir. En síntesis, descubrimos que todo el problema se generó por no actuar con nuestro Yo Verdadero. Una vez resuelto el problema que creíamos tener y poner al descubierto un poquito más de Nosotros,  esa experiencia ya ha cumplido su función y no la volveremos a recrear. Vendrán otras nuevas. Y por eso ocurre que si no conseguimos ser Nosotros Mismos en tal o cual vivencia de nuestra vida actual, nos la traeremos a la siguiente existencia para intentar de nuevo Ser Nosotros quien actúe y de esa manera poder ir avanzando en nuestro camino evolutivo.

Hemos elegido todas las condiciones de nuestra existencia en función de considerarlas las más favorables, para que podamos llevar a cabo la misión que nos hayamos propuesto. Nuestro lugar de nacimiento, nuestra familia, nuestro cuerpo y nuestras capacidades y talentos personales. Nuestra alma atesora toda la sabiduría que hemos adquirido en vidas anteriores y que nos será útil en esta nueva encarnación. Todo esto lo hacemos de la mano de nuestro Ser Superior (nuestro verdadero Ser), que está pendiente de todas nuestras encarnaciones, de nuestros avances y retrocesos en cada una de ellas.
Pero todo eso lo hemos olvidado y por eso muchas veces vivimos sin saber quiénes somos, sin poder captar el real sentido de la vida.
:):):) no conozco el autor
Dicho lo anterior, pienso que podemos mirar nuestras experiencias en la vida actual, como una oportunidad para recordar y poder encauzarnos en nuestro propio camino y evolucionar.
Por eso me parece tan importante desarrollar nuestro cuerpo espiritual para poder tener acceso a otros planos de conciencia más elevados, desde donde conectarnos con nuestros guías y/o nuestroYo Superior, porque ellos, al conocer nuestro plan y  al estar en niveles superiores(en sintonía con su nivel de consciencia), donde el pasado, presente y futuro son simultáneos, pueden ver si las acciones que emprendemos son o no convenientes para lo que pretendemos conseguir. Es una ayuda inestimable.
Por eso me parece tan importante darnos cuenta de que hemos sido y somos manipulados, porque nos ayudará a saber quién es el sujeto que decide y actúa en nuestra vida y por qué lo hace.Y en caso que descubramos que no es Nuestro Verdadero Ser el impulsor de nuestros pensamientos, sentimientos, palabras y obras, podamos, si queremos, solucionarlo.
Y por eso me parece importantísimo saber que sufrimos cuando actuamos separados de Nuestro Verdadero Ser.

Todo esto, aunque está expuesto de forma somera y desde mi percepción, (ya entraré en detalle y si os interesa, hay  libros estupendos e información al respecto en internet), creo que puede ayudar (adecuándolo cada uno a Su particular visión), a cambiar la interpretación global de La Vida, a comenzar a saber quiénes somos y ayudarnos a entender un poco más nuestro a veces turbulento pasado. Porque aunque hayamos vivido experiencias tristes, desoladoras, llenas de miedos o incluso traumáticas, te puedes  dar cuenta que las hemos sentido así porque no éramos Nosotros los que estábamos en ellas  y te puedes dar cuenta de que si las traemos al presente para revisarlas desde nuestro corazón, en conexión con Nuestro Verdadero Ser, podemos transformarlas. Así podrás descubrir el Verdadero Tú que había ahí encerrado y  pasar página con algo menos de peso en tu espalda y más sabiduría incorporada.

Hasta la siguiente experiencia.